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GUERRA COSMICA

Por Pedro Gonzales Castro

El Primordial

Su especie evolucionó antes del mismo tiempo y el espacio, quizás una anomalía de la entropía en este universo o alguna interferencia del multiverso que permitió la aparición de su raza.

Sin cuerpos materiales la energía se auto organizó y cobró conciencia de sí misma expandiéndose por el casi perfecto vacío del universo.

La vacuidad que les rodeaba se convirtió en su prisión, sin objetivos ni metas en sus existencias, cayeron en una apatía tal que poco a poco comenzaron a retornar a la entropía de la cual habían nacido.

Una de estas conciencias supo que la nada seria el fin de su raza así que esa certeza se extendió a todos los otros de su especie.

La conciencia se extendía por el multiverso, en este había aparecido con ellos. Así pues ese se transformó en el objetivo en sus existencias: extender la conciencia de todas las formas posibles en este universo.

En un esfuerzo que casi consumió a toda la especie abrieron una brecha en la tela del multiverso y atrajeron energía y materia de aquel a su propio universo y con sus energías vitales como chispa detonante hicieron que el ya superdenso y caliente núcleo de materia y energía que ocupaba todo el espacio estallase dispersándose en todas direcciones del cosmos.

La raza había cumplido y el miembro superviviente comenzó la tarea de cambiar las proto-galaxias en galaxias con posibilidades de crear ambientes estables y vida.

Con todo el tiempo y el espacio a su disposición sin limitación de energía estableció los principios fisicoquímicos por los que se regiría este universo. Para no estar solo en su tarea ( el vacío de la compañía de su especie vivía siempre con él) creó seres a su imagen con la energía de este nuevo universo dotándolos de una chispa de su propia conciencia.

A medida que las galaxias se extendían, las estabilizó con agujeros negros que les dotaran de gravedad en sus centros y materia oscura que rellenase los espacios vacíos.

Sus entidades acompañantes se extendieron por las galaxias explorando, sembrando, modificando, manipulando la vida que el Primordial había creado para estimular la aparición de la conciencia.

El ser Primordial ocupa toda la esfera del cosmos y los cuantos de su energía se mueven libremente por todo el espacio formando parte o no de la materia a su voluntad.

La vida que creó se extendió por el universo en variadas formas en cientos de galaxias y de esta nació la inteligencia y la conciencia. El primordial continúo su tarea de crear nuevas galaxias y seguir sembrando vida.


Los Dioses

En las galaxias donde la conciencia y la inteligencia abundaban el Primordial designó una entidad como rectora de la misma dándoles facultad para que crearan seres energéticos que les ayudasen en su tarea de supervisar y orientar la conciencia en ese lugar. Así con el estimulo del Primordial y sus entidades, nacieron los primeros gobiernos estelares y posteriormente los primeros gobiernos galácticos donde la inteligencia de diversas formas de vida se aunaba en esfuerzos comunes de superación, comercio, y desarrollo. Sin embargo una de estas entidades galácticas fue más exigente que otras y sus protegidos no solo desarrollaron poderosos estados sino que se expandieron y colonizaron otras galaxias en diversos grados de desarrollo tecnológico a cargo de otros rectores, muchas veces pacíficamente, otras por presión tecnológica y comercial y por ultimo con una nueva creación de este rector galáctico: La guerra, la cual era una de los desarrollos sociológicos que había experimentado con sus pupilos.

Este rector galáctico fue denominado Caos por sus ayudantes y luego adorado por las especies que alentó y protegió como la fuerza ultima del universo.

En su sector del cosmos, Caos propició la guerra como forma de resolver disputas entre bandos y aprendió de ello que los mas fuertes, capaces, listos o tecnológicamente preparados salían victoriosos.

Prácticamente sus ejércitos borraron especies promisorias de desarrollo de sus mundos de origen. Instaló a sus propias entidades como nuevos amos de las galaxias que conquistaba y estos nuevos rectores le rendían ya no respeto sino adoración a Caos el cual se transformó en el Dios de sus ejércitos.

Hizo la guerra contra sus hermanos y los derrotó, la entropía aumentaba allí donde la influencia de Caos llegaba, sistemas estelares antes boyantes de vida se convirtieron en estériles luego que sus recursos eran saqueados. 

La guerra cósmica

En un equivalente de un concejo intergaláctico de rectores estos interpelaron a Caos.

- ¿ porque haces esto? ¿No es la conciencia y su expansión el fin último de nuestra existencia? La entropía que propicias solo elimina la armonía que el Primordial puso en el cosmos.

La diversidad de la vida y el florecimiento de la conciencia es el tributo mas grande y la mejor forma de alejarnos de la entropía ¡así rendimos honor al Primordial que nos creo!.

- somos energía hermanos rectores- respondió Caos ante ellos – sin embargo he descubierto que el Primordial nos ha negado a nosotros que somos energía igual a la suya el poder que solo se reserva para sí: ¡Crear la vida y manipular el tiempo y el espacio! Nosotros que hacemos su obra y su trabajo no podemos tener su grandeza. Mis protegidos me la han reconocido y me adoran como un Dios, lo cual realmente somos, los artífices de la conciencia en este universo, podemos hacer nuestra voluntad. Sé que muchos de vosotros ya lo habéis pensado, he destruido creaciones vuestras por ser patéticas y débiles. Este universo debe ser gobernado por la fuerza y solo la dureza de especies como las mías sirve de garante para ello. La diversidad es una mentira del Primordial, mientras mas nos alejemos de la entropía, mas seremos, ya que la entropía es el destino final de todo y hacia donde todo va, incluso el Primordial, por eso es que le teme. ¡ Uniros a mí, seamos los Dioses del cosmos! ¡Regiremos este según nuestros designios! Haremos que el Primordial acepte el nuevo orden o que se una a la entropía.

Las ideas de Caos llegaron a muchos terrenos fértiles convenciendo a muchos rectores, convirtiéndose en sus aliados y subordinados, reconociendo a este como líder, separando sus conciencias de la del Primordial ,siguiendo a Caos.

Ese fue el inicio de la guerra cósmica que actualmente llega a nuestros días y afecta todo este universo.


La muerte de una raza *

"Los sistemas automáticos de cierre que los mismos condenados habían diseñado y construido, taparon herméticamente los accesos a las esferas. Los haces de claridad de energía antigravedad descendieron sobre ellas, el resto de las instalaciones y los últimos vehículos elevándolo todo, suavemente al principio, más rápido a medida que ascendían, hasta que alcanzaron los veinte kilómetros de altura. Entonces, dejando las últimas estelas de fuego que surcarían la atmósfera terrestre provocadas por objetos ascendentes, durante mucho tiempo, o nunca, con su carga de humanidad muerta y los últimos restos de su tecnología, se proyectaron al espacio a increíble velocidad en una órbita de colisión contra la estrella que la raza difunta conoció como "Sol".

Las Entidades observaron el episodio con cierto pesar. Después de todo, ellas habían sido en gran medida las responsables del despertar de los humanos."

Mientras estas descendían hacia la esfera verde-azul y se sumergían en sus vastos océanos la estela de un cometa flameaba en la cara no visible del sol y alguien observaba como miles de esferas en grupos de 500 se iban desintegrando en luminosos fogonazos al entrar en las cercanías de este.

Con evidente prisa, el cometa se acercaba a ellas y apenas pudo alcanzar los dos últimos grupos los cuales no se desintegraron en un fogonazo sino simplemente desaparecieron. El cometa aumentó su velocidad acercándose rápidamente a la de la luz hasta desaparecer también mas allá de la orbita de Júpiter.

450. 000 años terrestres pasaron y en las otrora oscuras costas del planeta que se observaban en la cara nocturna comenzaron a poblarse de puntos luminosos en diversas latitudes. La entidad vigilante tuvo un pensamiento de esperanza y siguió su solitaria vigilia.

Los Malditos

Silvia González con un sobresalto y con la respiración entrecortada como si le faltara aire trataba de reenfocar su visión, todo era muy brillante y la luz azulada no le permitía ver bien, pudo percatarse que estaba sentada en un inmenso prado de suaves colinas y empezó a acostumbrarse a esa intensa luz y ver que como ella había miles de personas sentadas y con la misma cara de desorientación.

Trataba de recordar como había llegado allí pero sus últimos pensamientos eran que las esferas estaban listas, luego una sensación de confusión donde como en retazos de un sueño se veía a ella misma caminando por la rampa de la esfera así como miles de otros. ¡Qué absurdo! Y algo que si no podía dejar de sentir era una gran angustia por seguir respirando.

Al acostumbrarse a la luz, ya con detalles, pudo ver a su alrededor. Efectivamente, miles de personas se encontraban allí. La pradera era interminable, y lo que al principio pensó que eran rocas o edificios vio que eran esferas de limpieza. ¡Dios que sueño más extraño este! La luz azul dejó de ser molesta, el aire era fresco y húmedo, olía a una mezcla entre lavanda y tomillo, era un sueño muy detallado.

Al levantarse del suelo le dolía todo el cuerpo como si no se hubiera movido por mucho tiempo. Vio la hora en su reloj pero ¡era imposible! Este marcaba las 3 de la mañana. La luz del sol indicaba que estaba en su cenit y no había sombras como si estuvieran en el ecuador.

Contando a la distancia pudo ver unas 25 esferas, las personas se acercaron a ella y un niño moreno de unos 10 años la interpela:

- Señora mi mama no la encuentro, no la consigo por favor ayúdeme a conseguirla- las lagrimas del niño de angustia y miedo eran conmovedoras y la sensación en Silvia que esto no era un sueño comenzó a atenazarle el corazón y oprimirle la garganta como una garra de acero.

-ven conmigo yo te cuidare y buscaremos a tu madre- le dijo al niño. Pensó ella misma en su marido, Gustavo, que hacia 10 días le había dejado en casa y que hacia una hora según su relación de tiempo había hablado mentalmente con él.

Un viento suave comenzó a barrer la interminable pradera con una discreta disminución de la temperatura y algo que al principio pensó que era una nube cubrió el sol.

Una gran forma cambiante ocupaba gran parte de la bóveda celeste, miríadas de colores se movían en ella se parecía a una de las fotos que los satélites habían tomado de las entidades pero esta era miles de veces mas grande y mas impresionante.

La sensación de frió aumentó y en un instante el silencio se hizo y los millones de personas de esa explanada solo escucharon el latido de su corazón y una voz suave pero enérgica en sus cabezas.

- No es un sueño esto que estáis pasando- así como Silvia millones también la habían sentido que no era un sueño.

- - Esas esferas que están cercanas a vosotros son vuestros ataúdes, sois la raza de los malditos, los descastados del Primordial, vuestra especie ha sido borrada de las listas de posibilidades del creador y vosotros sois los escasos supervivientes de vuestra raza...

- Lamento haber llegado tan tarde y solo poder rescatar a tan pocos de vosotros, sois unas criaturas magnificas en vosotros vive la entropía y el orden sois lo mejor que he visto en eones y estas entidades miserables os han destruido por ello. -

El pánico y el horror invadieron a los últimos humanos, entender que habían estado muertos y que por alguna extraña razón Vivian no era lo peor del asunto, sino la sensación de impotencia, rabia, dolor y frustración que sentían al saberse utilizados y manipulados como borregos al matadero de su propia destrucción por las entidades. El acumulo de todo el poder de las entidades de esta galaxia los había podido someter para hacerlo. Luego que esa emoción tomara forma, un billón de mentes humanas, suspicaces, vengativas, desesperadas y con la resolución del que no tiene nada que perder preguntaron al unísono-

- ¿Quién eres tú y porque nos has salvado? ¿Que ganas con habernos salvado? ¿Que quieres a cambio por tu ayuda? - la voz del ser que les hablaba enmudeció por un momento y luego sintieron reír dentro de sus cabezas, una risotada que escucharías al decir un excelente chiste. La risa era sincera y contagiosa y pronto un billón de personas reían con la voz dentro de sus cabezas, la risa se transformó en un catártico donde todas sus rabias afloraron en lagrimas y risas. Los segundos se transformaron en minutos las carcajadas de la humanidad invadían ese extraño lugar bajo un sol azul y lentamente las risas se fueron apagando, pero con ellas se llevaron la desesperanza de una raza maldita.

-Yo soy Caos - escucharon mas calmadamente los humanos luego de una gran dosis de endorfinas por la risa- soy adorado como Dios por cientos de galaxias en todos los cuadrantes del cosmos y tengo el poder de innumerables rectores galácticos. Mi risa, algo que no conocía hasta sondear las mentes de vuestra raza, ha sido real. Sois criaturas mas sorprendentes de lo que esperaba, así que os tratare con el respeto que os fue negado. El Primordial es mi creador y es lo que vosotros llamáis Dios, el magnifico y omnipotente, pero, creedme, es así para escudar su miedo a la verdad la cual descubrí. No hay mas verdad que la entropía, de allí salimos y allí iremos todos.

-El ideal del Primordial es un universo con razas obedientes, benévolas y dóciles. No obstante vosotros sois tercos, obstinados, curiosos, voluntariosos, violentos, agresivos y autodestructivos. Nada mas complicado de manejar que vosotros en el perfecto esquema cósmico de una conciencia racional, dócil y sometida a los designios del Primordial -.

-Yo soy lo que vuestros sacerdotes predicaban como la personificación del mal y todo lo negativo distintos nombres distintas religiones, soy el gran enemigo, el destructor de la luz y la verdad.-

Escalofríos desagradables recorrían miles de espaldas y millones de frentes estaban perladas por sudor frió. Esa revelación era también difícil de asimilar. Sin embargo, bajo el contacto sincrónico de Caos todas las mentes de la humanidad estaban conectadas y como una Supra conciencia respondían todos los humanos.

- Somos los descastados de la creación, sin embargo nos has salvado, tienes un propósito para nosotros y un precio a cobrar también por tu acción. Somos frágiles como individuos, pocas son nuestras habilidades como tales, sin embargo nuestra fuerza radica en nosotros como especie y el impacto en todo lo que nos rodea.-

El esbozo de una sonrisa fue la imagen mental que obtuvieron como respuesta y a ello la voz de Caos

- No es lo que yo quiera, sino ¿qué es lo que queréis vosotros?- en un instante todas las revelaciones que abrumadoramente les aplastaban aunadas a la rabia y a la falta de perspectivas de futuro se transformaron en un solo sentimiento, en una sola idea que con un solo grito fue la respuesta de la raza: - VENGANZA, ¡danos la oportunidad de tomarla! Y ¡dinos tu precio!- el esbozo de sonrisa, se transforma en una imagen de una sonrisa completa y de satisfacción y luego la respuesta-

- Mi precio es que seáis siendo vosotros tal como sois, que hagáis lo que mejor sabéis hacer: creced, multiplicaos, contaminad, someted por la razón o por la fuerza los que se os opongan, sed ingeniosos y destructivos como sois, intrigantes y arteros y no solo tendréis vuestra venganza sino que os esparciré por las galaxias y vuestro nombre Será temido, seréis los paladines de la entropía en el cosmos y solo tendréis que rendirle cuentas a vosotros mismos -

- Aceptamos

Y el pacto de la raza con el señor de la entropía fue la entrada de la humanidad a la guerra cósmica.

(c) Pedro Gonzales Castro, junio 2009.

* ( Nota, la parte de este relato titulada "La muerte de una raza" es un tributo y una respuesta a la creación de Marcos German Buljubasic: Limpieza)

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